13 de octubre de 2009

El artista en su laberinto & me duele la escuela

 

Poco dado a posar con sus obras, Oliver se manifiesta en las plásticas como un artista tímido, quizás del perfil de ese graffitero misterioso cuyo nombre tampoco recuerdo. Por eso, decía, que sale haciendo una mueca fuera de foco.
Lo que lo tiene fuera de foco en estos días es la escuela. tras unas primeras semanas de escolarización resignada (nunca feliz) hoy tras diez días de gripes y fiestas regresó con lágrimas; se aferró a mi pierna por primera vez para no entrar, y lo hizo llorando aunque consolándose ya por el camino. Me quedé toda la mañana malo del alma, y marta no os cuento; era su primera vez que podía acompañarle a la escuela y tuvo que ver a Oliver en su tristeza de volver...
En fin, ya hemos hablado, él nos expuso con lágrimas y motivos que la escuela no le gusta. Ni los compañeros, ni las actividades, ni el recreo, ni nada. Quizás un poco Mayte, la maestra suplente que lo mima un poco. Pero ni eso. Dice que irá a la escuela cada vez que se lo digamos; pero que no quiere ir. Nosotros, por supuesto que le escuchamos y entendimos sus razones pero lo cierto es que necesita socializar y acostumbrarse a la inevitable rutina que atrapara los próximos 20 años de su vida. Bueno, aquí lo tengo bailando y tirando globos por el aire cuando se suponía que se estaba cayendo a pedazos por el suelo del sueño. Mañana otra vez la escuela, aunque le duela.
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1 comentario:

Álvaro Varona dijo...

Víctor no os preocupéis, sólo le quedan 13 años para acabar la enseñanza obligatoria. Creo que pasan bastante rápido, yo apenas recuerdo cosas de las que supuestamente me enseñaron...